El eclipse de alegría vil que nos ciega.
Cuentos de políticos con ansias de poder
y los comerciales de modas tan pendejas.
Un cigarrillo ya fumado en el asfalto.
Tres videos de suicidios cibernéticos.
Unos edificios reconstruidos en New York
y polos que están dejando de ser gélidos.
Poemas sentados esperando a ser escritos.
Una sobrina que tropieza en mis momentos.
Cassetes viejos olvidados en un cajón
y un ventilador más ruidoso que el silencio.
Final de una novela y comienzo de la otra.
Más golpes de estados o vacíos de poder.
El oro negro es el legado de la guerra
y de las alianzas de George Bush y Tony Blair.
Una farmacia con mil cajas de condones.
Las discotecas con jeringas en los baños.
Putas sentadas en aceras de autopistas
y el SIDA se inmiscuye ya en tu barrio.
Abortos provocados por no calcular bien.
Escuelas con los futuros profesionales.
Amas de casa con sudor hasta en la sopa
y una tele con artificiosos canales.
Las costillas de los niños africanos.
En la basura unas cajitas de Mc Donald.
La identidad ausente de un niño de la calle
y el bautizo del nuevo libro de Madonna.
Un firmamento con calcomanías de rezos.
Un Dios que no sabe que hacer con los e-mails.
El Vaticano donará todas sus joyas
cuando la Kellogg's agregue dulce al Corn Flakes.
Un poeta en la espera anhelada de un libro.
Una novia que no se ve pero se ansía.
Una noche es compañera y es testigo
del éxtasis al terminar esta poesía.






No hay comentarios:
Publicar un comentario