No se vale enamorarse,
ni romper corazones en dos
como hostias en la transubstanciación.
No se vale llorar,
ni pensar en futuros color de rosa.
No se valen los ruegos a Dios
con petitorias de un amor correspondido.
Ni hacer lazos con las manos
para exhibirlos a los
demás.
No se valen las canciones
que dedicamos para evocarnos.
Ni adjetivos cursis diminutivos
y personalizados en el celular.
No se valen reclamos,
ni celos,
ni aniversarios,
ni Cupidos,
Ni ser el tema central
entre tertulias de amigos.
Pero…
tal vez esté permitido
extrañar por ratitos,
sin llegar al insomnio
ni a la taquicardia por las noches.
Se valen las cartas furtivas
para mantenernos vivos.
Se vale mirarse de lejos
y hablarse con los ojos.
Se vale llevarnos a la cama,
y guardar en una suite del corazón,
bajo llave, la caricia que ganó.
Se vale besarse,
pero que el beso
se duerma en los labios
y no sueñe con ilusión.
Y se vale aceptar
mis condiciones,
simplemente firmando el pacto
sobre la linea negra
con un manso te quiero.







no se vale tampoco querer dormir en las manos de un poeta?
ResponderEliminarUna lectora asidua de tus letras...
Se vale querer dormir en las manos de un poeta, pero para poder tocarte la piel, más no el alma!
ResponderEliminarte quiero conocer!
ResponderEliminarUna lectora asidua de tus letras...
Que chéveres letras! Despues de varios tropiezos en la vida con esa cosa llamada amor, me di cuenta de esta gran verdad que describes con mucha gracia
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