Túrnate la boca
como un vagón del metro,
como una servilleta.
Que te usen y te desechen.
como una servilleta.
Que te usen y te desechen.
Atiende primero a los fulanos
y luego a los zutanos.
Establece los horarios de oficina de tu pubis,
objeto de cabezas huecas faltos de amor.
y luego a los zutanos.
Establece los horarios de oficina de tu pubis,
objeto de cabezas huecas faltos de amor.
Te deshilvanas en tu alcoba
con lágrimas de rimel chorreado
y te duermes sin cerrar los ojos.
con lágrimas de rimel chorreado
y te duermes sin cerrar los ojos.
Llevas sabor a cigarrillo,
a bilis,
a centeno.
¿Te aman?
¿Has preguntado si te aman?
A tus oídos no ha llegado
el vuelo susurrado de un te quiero.
¿Has preguntado si te aman?
A tus oídos no ha llegado
el vuelo susurrado de un te quiero.
Anda,
sigue arrugándote los labios
besando príncipes azules morbosos.
Sigue expendiendo el eco de tus orgasmos
en pasillos de moteles
y filosofando bajo tu almohada
sobre el fin de tu soledad.
Tus ojos son luces de neón par-pa-dean-tessigue arrugándote los labios
besando príncipes azules morbosos.
Sigue expendiendo el eco de tus orgasmos
en pasillos de moteles
y filosofando bajo tu almohada
sobre el fin de tu soledad.
y anuncian que estás de servicio.







Tan bonito, Mario.
ResponderEliminarAmo lo que escribes!